Contenido actualizado en octubre de 2026. Revisado por la Dra. María Henares Ruescas, nº colegiada 02000348. Fuentes: StatPearls (2022), Journal of the Canadian Dental Association (2003), Cureus (2024) y literatura de cirugía oral.
El trismus es la dificultad para abrir la boca con normalidad. Casi siempre aparece porque los músculos que mueven la mandíbula se contraen o se inflaman. Hablamos de trismus cuando la boca abre 35 mm o menos; un adulto abre de media unos 49 mm, más o menos el ancho de tres dedos. En el dentista aparece sobre todo después de sacar una muela del juicio, tras el pinchazo de la anestesia o con una infección en la zona.
En la mayoría de los casos es pasajero y desaparece en unas dos semanas con calor, antiinflamatorios y ejercicios suaves. Si no mejora en dos o tres días, si cada día abres menos o si notas fiebre, hinchazón hacia el cuello o te cuesta tragar, llama a tu dentista cuanto antes, porque puede haber una infección.
El trismus, en cifras
| 35 mm o menos de apertura de boca: a partir de ahí hablamos de trismus |
Unas 2 semanas es lo que suele tardar en desaparecer en la mayoría de los casos |
| Unos 10 mm menos de apertura, de media, 3 días después de sacar una muela del juicio inferior |
3 dedos caben en vertical entre tus dientes cuando abres la boca con normalidad |
¿Qué es el trismus y cómo saber si lo tienes?
El trismus no es una enfermedad en sí, sino un síntoma: la boca no abre lo que debería. La palabra nació para describir la mandíbula agarrotada del tétanos, pero hoy los dentistas la usan para cualquier limitación de la apertura, sea cual sea la causa.
Lo más habitual es que el problema esté en los músculos que cierran la boca: el masetero, el temporal y los pterigoideos. Cuando se inflaman, reciben un pinchazo o se contraen para proteger una zona dolorida, no dejan que la mandíbula baje del todo. Otras veces el freno está en la articulación o es mecánico, como en una fractura.
¿Cuánto abre una boca normal?
Un adulto sano abre la boca entre 40 y 60 mm, medidos entre el borde de los dientes de arriba y el de los de abajo. En un estudio con 140 adultos, la media fue de 47 mm en las mujeres y de 51 mm en los hombres.
La mayoría de los estudios habla de trismus por debajo de 35 mm, aunque algunos autores ponen el límite en 40, 30 o incluso 20 mm. Por eso, más que la cifra exacta, importa cuánto has perdido respecto a lo que abrías antes. Si siempre has abierto 52 mm y ahora abres 38, tienes una limitación clara aunque no llegues a los 35.
Más allá de los milímetros, lo notas al morder un bocadillo, al bostezar, al cepillarte las muelas del fondo o cuando tu dentista te pide que abras.
La prueba de los tres dedos
Es la forma más rápida de comprobarlo en casa. Lávate las manos, junta los dedos índice, corazón y anular, y colócalos en vertical entre los dientes de delante, sin forzar.
Si entran los tres hasta el primer pliegue, tu apertura es normal. En el estudio anterior, todos los participantes pudieron meterlos, y el ancho de tres dedos, unos 47 mm, coincidía con su apertura máxima. Si solo entran dos, o te cuesta, pide a tu dentista que te lo mire.
Es una prueba orientativa: el tamaño de la mano influye, y no sustituye a la medida con regla o con un medidor en la consulta. Si estás recuperándote de un trismus, mide cada día con una regla la distancia entre los bordes de los dientes de delante y apúntala. Así sabrás si avanzas o te estancas, que es justo lo que tu dentista querrá saber.
¿Trismus o mandíbula bloqueada por la ATM?
No todo lo que impide abrir la boca es un músculo. A veces el problema está en la articulación temporomandibular (ATM), la que tienes delante del oído. Dentro hay un pequeño disco que amortigua el movimiento.
Mientras el disco se sale y vuelve a su sitio, lo notas como un chasquido al abrir. Cuando deja de volver, el chasquido suele desaparecer y la mandíbula se queda «bloqueada»: la boca abre 30 mm o menos y, al intentarlo, la barbilla se desvía hacia el lado afectado. Hay quien se despierta así una mañana.
Algunas pistas ayudan a diferenciarlos. En el trismus muscular, la limitación suele llegar después de algo concreto, como una extracción, una anestesia o una infección, y lo que duele son los músculos de la mejilla o de la sien. En el bloqueo de la ATM, el dolor se centra en la articulación y alrededor del oído, y la mandíbula se tuerce al abrir.
Distinguirlos importa porque el tratamiento cambia. Para el bloqueo del disco, tu dentista suele pautar analgésicos y, a veces, un aparato bucal. Si no mejora, hay técnicas sobre la propia articulación. También puede resolverse solo en 6 a 12 meses.
Existe además la situación contraria, la luxación: la mandíbula se sale hacia delante y lo que no puedes es cerrar la boca. Suele ocurrir al bostezar, al reír o tras abrir mucho, también durante un tratamiento dental. Necesita que un profesional recoloque la mandíbula, así que acude a urgencias.
¿Por qué no puedo abrir la boca después del dentista?
Casi siempre es por una de estas cuatro razones: la extracción de una muela del juicio, el pinchazo de la anestesia, una infección o haber pasado mucho rato con la boca abierta. En todas el mecanismo es parecido: un músculo de la mandíbula se inflama o se contrae para protegerse, y deja de estirarse.
Después de sacar una muela del juicio
El trismus es una de las complicaciones más frecuentes tras sacar una muela del juicio inferior. Cuando la muela está retenida, tu dentista tiene que abrir la encía, a veces retirar algo de hueso y dividir la muela para sacarla. Esa zona está pegada al masetero y al pterigoideo medial, dos de los músculos que cierran la boca. La inflamación les llega, y responden contrayéndose.
Por eso el trismus suele ir de la mano de la hinchazón y alcanza su punto peor a los dos o tres días. En un estudio con 20 pacientes, la apertura media bajó de 45,7 mm a 35,7 mm a los tres días, un 22 % menos. A la semana seguía 6,5 mm por debajo de lo normal. Lo habitual es que la apertura vuelva a la normalidad en unas dos semanas.
Cuanto más larga y compleja es la intervención, más probable es. En un estudio de 2024, los pacientes con cirugías más largas tuvieron más trismus, más hinchazón y más complicaciones después.
Las infecciones tras una extracción son poco frecuentes, por debajo del 5 %. Aun así, si la apertura empeora a partir del tercer o cuarto día en lugar de mejorar, o si aparece fiebre, llama a tu dentista.
El pinchazo de la anestesia
Para dormir las muelas de abajo, tu dentista anestesia el nervio alveolar inferior con una inyección en la parte de atrás de la boca. La aguja pasa muy cerca del pterigoideo medial y a veces lo atraviesa.
Eso puede causar trismus de tres formas. El propio pinchazo irrita el músculo, que responde contrayéndose. Un pequeño sangrado puede formar un hematoma en ese espacio. Y puede entrar una infección por el trayecto de la aguja, que es la causa más probable cuando el trismus aparece dos o tres días después. El riesgo aumenta con varias inyecciones en la misma zona o con mucha cantidad de anestesia en un espacio pequeño. No significa que tu dentista lo haya hecho mal: es una complicación conocida de esta técnica.
Lo normal es que mejore en una o dos semanas, pero si hay un hematoma o el músculo ha quedado dañado puede alargarse. En un caso publicado en 2024, una persona tardó 50 días en recuperar la apertura completa tras dos pinchazos para un empaste: pasó de 18 mm a 42 mm. Un detalle importante: llegó a bajar a 13 mm después de forzar los ejercicios. Estirar sí, pero sin dolor intenso.
Pericoronaritis e infecciones
La pericoronaritis es la infección de la encía que cubre una muela que no ha terminado de salir. Casi siempre afecta a una muela del juicio inferior y es más frecuente entre los 20 y los 29 años. Debajo de esa capucha de encía se quedan restos de comida y bacterias. Empieza con dolor al fondo de la boca, mal sabor, mal aliento y, a veces, pus. Cuando avanza, aparecen el trismus y la dificultad para tragar.
Lo mismo puede ocurrir con un flemón en una muela con una caries profunda. Si la infección sigue sin tratar, puede extenderse a los espacios que rodean la mandíbula y sus músculos, y entonces el trismus deja de ser una molestia para convertirse en una señal de alarma. En un estudio de 2025 con 87 pacientes cuya infección dental se había extendido así, la apertura media era de solo 23,5 mm. En casi 1 de cada 3, el origen fue una pericoronaritis.
El tratamiento empieza por limpiar bajo la encía y, si la infección se extiende, añadir antibiótico. Si la muela no tiene sitio para salir bien, lo más eficaz para que no vuelva es sacarla. Más abajo te contamos qué señales indican que debes ir a urgencias.
Mucho tiempo con la boca abierta
Una endodoncia larga, varios empastes seguidos o una extracción complicada te obligan a mantener la boca muy abierta durante mucho rato. Los músculos y la articulación acaban cansados y sobreestirados. En un estudio con 80 pacientes que pasaron más de dos horas en una sesión de endodoncia, el dolor en la articulación había aumentado una semana después, sobre todo en las mujeres y cuando el tratamiento era en muelas del fondo. Los autores recomiendan sesiones más cortas y con pausas.
Suele ser una molestia leve, con rigidez y cansancio al día siguiente, que mejora con reposo, calor y comida blanda. Si tienes problemas de ATM o aprietas los dientes, díselo a tu dentista antes de empezar y pídele pausas durante el tratamiento.
Otras causas del trismus
Fuera de la consulta dental, el trismus tiene otros orígenes. Algunos son frecuentes y leves, como la tensión muscular de apretar los dientes, y otros son raros pero serios.
Problemas de ATM y bruxismo
Los trastornos de la articulación temporomandibular afectan a casi 1 de cada 3 adultos, según una revisión de 2021 con datos de varios países. El más habitual es el desplazamiento del disco, que puede acabar en el bloqueo que te explicábamos más arriba.
El otro gran origen es muscular. Cuando aprietas o rechinas los dientes, el masetero y el temporal trabajan durante horas sin descanso, y eso puede acabar en dolor en los músculos de la mandíbula y en la articulación, y en dificultad para abrir del todo. Entre el 22 y el 30 % de los adultos aprieta los dientes durante el día, y entre el 8 y el 16 % lo hace mientras duerme. Si te reconoces aquí, en nuestro artículo sobre el bruxismo te contamos cómo detectarlo y tratarlo.
Golpes y fracturas
Un golpe en la cara puede limitar la apertura aunque no te hayas roto la mandíbula. Las fracturas de mandíbula son la causa traumática más frecuente, pero no la única. El arco cigomático, el hueso que va del pómulo hacia la oreja, pasa justo por encima de la apófisis coronoides, una punta de la mandíbula que se desliza por debajo cuando abres la boca. Si el arco se hunde tras un golpe, frena ese movimiento.
En un estudio con pacientes con fracturas de la cara, las de la apófisis coronoides fueron las que más limitaron la apertura, con casi 10 veces más probabilidades de causar una limitación importante. En un trabajo anterior de los mismos autores, 23 de 25 pacientes con esta fractura no podían abrir con normalidad, y 20 de ellos tenían además roto el arco cigomático. Las fracturas de la cabeza del cóndilo, la parte de la mandíbula que encaja en la articulación, también limitan mucho la apertura.
Si después de un golpe no puedes abrir, te duele delante del oído o notas que los dientes ya no encajan como antes al cerrar, acude a urgencias para que te hagan una radiografía o un TAC.
Radioterapia de cabeza y cuello
La radioterapia para los tumores de boca, garganta o cuello puede dañar los músculos de la masticación cuando quedan dentro del campo de radiación, sobre todo el pterigoideo medial. Con los meses, el músculo se vuelve fibroso y pierde elasticidad, y el trismus que aparece así es el más difícil de revertir. Una revisión de 2019 con 15 estudios lo midió así:
Porcentaje de pacientes con una apertura de 35 mm o menos
| Al inicio | 17 % |
| 6 meses | 44 % |
| 1 año | 32 % |
| 3 a 10 años | 33 % |
«Al inicio» es antes de empezar el tratamiento. Fuente: Watters y col., revisión sistemática con metaanálisis de 15 estudios, Head & Neck (2019).
Las técnicas modernas de radioterapia, que protegen mejor los tejidos sanos, lo reducen: en una revisión anterior, el trismus bajaba del 25 % con radioterapia convencional al 5 % con IMRT, aunque había pocos estudios con esta técnica. Más abajo te contamos qué puedes hacer antes y durante el tratamiento.
Tétanos
El trismus debe su fama al tétanos, que en inglés recibe el nombre de lockjaw, «mandíbula bloqueada». La toxina de la bacteria provoca contracciones musculares dolorosas que empiezan en los maseteros y el cuello y después se extienden al resto del cuerpo. La bacteria entra por heridas, sobre todo si están sucias o son profundas.
Hoy es muy raro en España gracias a la vacunación: en 1983 hubo 90 casos y en 2023, solo 4. Los cuatro de 2023 eran hombres de entre 64 y 83 años sin antecedentes de vacunación registrados, y uno de ellos murió. Revisa tu cartilla: en España, quien recibió las 5 dosis de niño solo necesita un recuerdo a los 65 años. Si te haces una herida sucia y no sabes si estás bien vacunado, ve a tu centro de salud.
Cuando no hay una causa clara
Si la boca abre cada vez menos sin que haya habido una extracción, un golpe o una infección, no lo dejes pasar. Consulta pronto, sobre todo si además notas un bulto, una llaga que no se cura o ganglios inflamados, o si pierdes peso sin motivo. En casos poco frecuentes el origen es un tumor, y cuanto antes lo detecte tu médico, mejor.
¿Cuánto dura el trismus?
Depende de la causa, aunque la mayoría de los casos son pasajeros y se resuelven en unas dos semanas. Tras sacar una muela del juicio, el peor momento llega a los dos o tres días y lo normal es recuperar la apertura en una o dos semanas. Si viene del pinchazo de la anestesia, también suele mejorar en una o dos semanas, aunque un hematoma o un músculo dañado pueden alargarlo varias semanas. El que aparece tras una sesión larga con la boca abierta suele durar pocos días.
Cuando hay una infección, el trismus no mejora hasta que tu dentista controla la infección. En el bloqueo del disco de la ATM, los síntomas pueden tardar entre 6 y 12 meses en resolverse solos. Y el trismus por radioterapia puede quedarse para siempre: un tercio de los pacientes lo seguía teniendo entre 3 y 10 años después.
Una referencia útil: si a los dos o tres días no notas ninguna mejoría, vuelve a la consulta. A partir de ese plazo, lo recomendable es que te valore un cirujano oral.
No lo confundas con la alveolitis. Tras una extracción pueden pasar dos cosas distintas: que no puedas abrir bien, que es el trismus, o que el hueco de la muela duela cada vez más. La alveolitis aparece entre 1 y 5 días después de la extracción, cuando el coágulo que protege el hueco se deshace y deja el hueso al aire. Da un dolor intenso que se irradia, que los analgésicos apenas calman y que suele venir con mal aliento. Es más frecuente tras sacar muelas del juicio inferiores que en cualquier otra extracción.
Cuándo es urgente
El trismus casi nunca es grave, pero a veces es la primera señal de una infección que se extiende hacia el cuello o de una lesión que necesita atención inmediata.
| ! | Señales de alarma Ve a urgencias si el trismus viene con |
Fiebre o malestar general. Hinchazón por fuera de la cara o debajo de la mandíbula que va a más. Dificultad para tragar o para respirar, o cambios en la voz. Una apertura que empeora cada día en lugar de mejorar. No poder cerrar la boca, porque la mandíbula se ha salido de su sitio. Un golpe en la cara tras el que los dientes ya no encajan como antes. Rigidez o espasmos en el cuello o el cuerpo días después de una herida sucia.
Si te cuesta respirar, llama al 112. Una infección que baja hacia el cuello puede comprometer la vía respiratoria.
Ejercicios para el trismus
Los ejercicios son el tratamiento con más respaldo para recuperar la apertura, sobre todo cuando el trismus dura más de una semana. En el trismus por radioterapia, una revisión de 2015 encontró que en 3 de los 4 estudios analizados la apertura aumentaba de forma significativa con un dispositivo de estiramiento.
Antes de empezar, espera a que pase la fase aguda. En los primeros días tras una extracción, o si hay infección o fiebre, no estires: primero tu dentista tiene que tratar la causa. Y recuerda el caso de la anestesia: forzar empeoró la apertura. La regla es estirar hasta notar tensión, nunca dolor fuerte.
De 3 a 5 veces al día, cuando haya pasado la fase aguda
| 1 | Calor húmedo15-20 minColoca una toalla húmeda y templada sobre la mandíbula antes de empezar. Relaja el músculo y hace que el estiramiento moleste menos. |
| 2 | Masaje30 sCon los dedos índice y corazón, haz círculos sobre los puntos más tensos del masetero, delante de la oreja y bajo el pómulo. |
| 3 | Apertura30 sAbre la boca todo lo que puedas sin dolor fuerte, mantén la posición y cierra despacio. |
| 4 | A los lados30 s por ladoLleva la mandíbula hacia la derecha todo lo que te resulte cómodo y mantén. Vuelve al centro y repite hacia la izquierda. |
| 5 | Mide y apunta1 vez al díaMide con una regla la distancia entre los bordes de los dientes de delante y anótala. Si en una semana no avanzas, coméntaselo a tu dentista. |
Estira hasta notar tensión, nunca dolor fuerte. Si te molesta, toma el analgésico que te haya indicado tu dentista entre 20 y 30 minutos antes.
Si con los ejercicios no avanzas, existen dispositivos que ayudan a estirar de forma controlada, como el TheraBite, y técnicas con depresores linguales apilados entre los dientes. Úsalos solo con la pauta de un profesional, porque la fuerza y el tiempo dependen de tu caso.
Tratamiento del trismus en la consulta
El tratamiento depende de la causa, así que lo primero es averiguarla. En la fase aguda, lo habitual es combinar calor húmedo, antiinflamatorios y dieta blanda. Si el músculo está muy contraído, tu dentista puede pautarte un relajante muscular durante unos días. Con este manejo, el trismus agudo suele empezar a ceder en unas 48 horas. Mientras dura, tu dentista aplazará los tratamientos que puedan esperar.
Si hay una infección con pus, el antibiótico no basta por sí solo: tu dentista tiene que drenarla y tratar su origen, que muchas veces pasa por sacar la muela del juicio que la provoca.
Cuando el problema está en la ATM o viene del bruxismo, tu dentista combinará los antiinflamatorios con una férula de descarga y, a veces, con fisioterapia.
En los casos que no mejoran, como el trismus por radioterapia, hay opciones más intensivas: fisioterapia específica, dispositivos de estiramiento y algunos fármacos. La cirugía queda para casos graves que no responden a nada más. Si el trismus es muy marcado o no mejora en dos o tres días, pide que te valore un cirujano oral y maxilofacial.
Cómo prevenir el trismus
No siempre puedes evitarlo, pero sí reducir el riesgo. Antes de sacar una muela del juicio, los corticoides disminuyen el trismus y la inflamación: una revisión de 28 estudios concluyó que funcionan mejor inyectados que en pastillas, y cuando tu dentista los administra antes de la cirugía. También influye la duración: cuanto más corta y menos traumática es la intervención, menos trismus.
Si vas a recibir radioterapia en la cabeza o el cuello, entrenar la mandíbula desde el principio marca la diferencia. En un ensayo publicado en 2024, quienes hicieron ejercicios diarios desde el diagnóstico perdieron 1,2 mm de apertura al año, frente a los 6 mm de quienes no los hicieron.
| ✓ | Pregunta por los corticoidesEn consultaAntes de que tu dentista te saque una muela del juicio retenida, pregúntale si están indicados en tu caso. Funcionan mejor antes de la cirugía. |
| ✓ | Frío el primer día, calor despuésEn casaTras una extracción, aplica frío a ratos de 10 a 15 minutos durante el primer día. Después, calor húmedo para relajar el músculo. |
| ✓ | Pide pausas en las sesiones largasEn consultaSi el tratamiento va para largo, acuerda con tu dentista descansos para cerrar la boca y relajar la mandíbula. |
| ✓ | Avisa si tienes ATM o bruxismoEn consultaAsí tu dentista puede planificar sesiones más cortas y proteger la articulación. |
| ✓ | No dejes pasar una pericoronaritisEn consultaSi la encía de una muela del juicio se inflama una y otra vez, consulta antes de que la infección se extienda. |
| ✓ | Ejercicios desde el diagnósticoEn casaSi vas a recibir radioterapia en la cabeza o el cuello, entrena la apertura antes y durante el tratamiento, con la pauta de tu equipo médico. |
Si notas que la boca abre menos, haz la prueba de los tres dedos y coméntaselo a tu dentista.
Preguntas frecuentes sobre el trismus
¿No puedes abrir bien la boca?
Si el trismus no mejora en unos días o sospechas una infección, pide cita. Buscamos la causa y te explicamos qué tratamiento necesitas.
Cirugía oral y maxilofacialLlamar al 967 67 34 35
+Fuentes consultadas (25)
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Directora de Instituto Dental Parque. Graduada en Odontología por la Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia. Nº colegiada: 02000348