Contenido actualizado en agosto de 2026. Revisado por la Dra. María Henares Ruescas, nº colegiada 02000348. Información contrastada con las guías del Consejo General de Dentistas de España sobre caries dental y su tratamiento.
Lo esencial en cuatro datos
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01 No se cura sola Solo avanza Una vez que la caries ha perforado el esmalte no revierte. Puede dejar de doler durante un tiempo, pero sigue progresando por dentro. |
02 Una sesión Si se coge a tiempo Una caries superficial se resuelve con un empaste en una sola visita. La misma caries meses después puede necesitar endodoncia y corona. |
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03 Sin dolor No significa sin caries La caries duele cuando ya se ha acercado al nervio, no cuando empieza. Las primeras fases son completamente silenciosas. |
04 Nada dentro Del agujero Ni algodón, ni aspirina machacada, ni clavo. Esto provoca irritación en el tejido, no alivia y puede empeorar la infección. |
Una muela picada es una muela con caries, y lo primero que necesitas saber es que no se cura sola ni deja de avanzar por su cuenta. Si te duele ahora, pide cita cuanto antes y mientras tanto puedes aliviarlo con un analgésico habitual, evitando el frío, el calor y el azúcar en esa zona. Lo que no debes hacer bajo ningún concepto es meter nada dentro del agujero ni aplicar calor sobre la mejilla.
El tratamiento depende por completo de lo avanzada que esté. Una caries superficial se resuelve con un empaste en una sola sesión de veinte minutos. La misma caries seis meses después puede necesitar una endodoncia, y si llega a infectar el nervio aparece el flemón. Entre una cosa y otra hay una diferencia enorme de tiempo, de coste y de molestias, y esa diferencia la marca cuánto tardas en ir.
¿Qué hago ahora si me duele una muela picada?
Pide cita cuanto antes y, mientras llega, controla el dolor sin tocar la zona. Un analgésico de los que tomes habitualmente, si no tienes contraindicación, y frío por fuera sobre la mejilla en tandas de quince minutos. Evita masticar por ese lado, y deja de lado el frío, el calor y el azúcar en la comida, que son los tres estímulos que disparan el dolor de una caries profunda.
Ninguna de estas medidas cura nada, y conviene tenerlo claro. La caries no se detiene con analgésicos: solo dejas de notarla mientras el fármaco hace efecto, y el proceso sigue avanzando por debajo.
Lo que sí puedes hacer
Enjuágate con agua tibia y sal. Media cucharadita en un vaso, varias veces al día. Ayuda a arrastrar restos de comida atrapados en la cavidad, que a menudo son los que aumentan la presión y el dolor.
Limpia la zona con suavidad. Es contraintuitivo cuando duele, pero dejar de cepillar ahí empeora las cosas. Cepillo suave, sin presionar, y pasa la seda con cuidado para retirar lo que haya quedado entre los dientes.
Duerme con la cabeza elevada. Una almohada más. Al tumbarte aumenta la presión sanguínea en la cabeza y el dolor se intensifica, que es la razón por la que tanta gente pasa la noche en vela con una muela.
Come blando y templado. Nada muy frío, muy caliente, duro ni dulce. Y mastica por el lado contrario.
Un analgésico si lo necesitas, respetando la dosis del prospecto y descartando alergias o interacciones con tu medicación. Si tienes dudas, consúltalo en la farmacia.
Lo que no debes hacer
Sobre la aspirina machacada, que es el remedio casero más extendido: colocarla directamente sobre la encía o dentro de la cavidad no alivia y sí produce una quemadura química en la mucosa. El ácido acetilsalicílico funciona por vía sistémica, no por contacto. Si vas a tomarlo, tómalo entero y con agua.
Y sobre los antibióticos que te sobraron de otra ocasión: no toques ese cajón. Una caries sin infección no responde a antibióticos, y si hay infección la pauta la decide un profesional. Automedicarte enmascara los síntomas y llegas a consulta con un cuadro más avanzado y más difícil de valorar.
¿Cuándo es urgente ir al dentista?
Una muela picada necesita cita siempre, pero hay señales que indican que la caries ha dejado de ser solo un problema del diente y la infección se está extendiendo. En ese punto ya no hablamos de pedir hora para la semana que viene.
La diferencia está en si el proceso sigue contenido dentro del diente o si ha atravesado el nervio y ha alcanzado los tejidos de alrededor. Cuando eso ocurre aparece el flemón, y entonces el tiempo cuenta.
Urgencias hospitalarias
Acude sin esperar si aparece cualquiera de estos signos
Dificultad para tragar o para respirar, o sensación de que la garganta se cierra.
Hinchazón que cierra el ojo o que se extiende hacia el cuello o el suelo de la boca.
Fiebre alta con escalofríos o malestar general que empeora deprisa.
No poder abrir la boca más de dos dedos de separación.
Consulta dental en 24-48 horas
No es urgencia hospitalaria, pero no lo dejes pasar
Dolor que no cede con el analgésico habitual o que te despierta de madrugada.
Hinchazón localizada en la encía junto a la muela afectada.
Un bulto blanquecino o mal sabor repentino, señal de que hay pus drenando.
Cita con normalidad
Puede esperar unos días, pero pídela
Sensibilidad al frío o al dulce que remite al retirar el estímulo.
Molestia leve al masticar por ese lado.
Una mancha oscura o un pequeño agujero que has visto sin que duela.
Son las fases en que el tratamiento es más sencillo, más rápido y más barato. Esperar solo hace que suba de nivel.
Hinchazón que crece deprisa
Es el signo más claro. Si la mejilla se deforma en cuestión de horas, si la inflamación llega al ojo o baja hacia el cuello, hay una infección activa extendiéndose. Eso requiere atención inmediata, y en los casos con dificultad para tragar o respirar, urgencias hospitalarias sin esperar.
Fiebre y malestar general
La caries por sí sola no da fiebre. Si aparece, con escalofríos o decaimiento marcado, significa que la infección ha dejado de estar contenida y el organismo está respondiendo de forma sistémica.
Dolor que no cede con nada
Un dolor que no responde al analgésico habitual, que te despierta de madrugada o que va aumentando en lugar de fluctuar, indica que la pulpa está muy comprometida. No es un motivo de urgencia hospitalaria, pero sí de acudir en 24 o 48 horas, no dentro de dos semanas.
Un bulto en la encía o mal sabor repentino
Si aparece un granito blanquecino junto a la muela, es la salida de una fístula: el pus ha encontrado camino y está drenando. El dolor baja de golpe y da sensación de mejoría, pero la infección sigue activa. Lo desarrollamos en el artículo sobre qué es un flemón y por qué aparece.
Cuándo puede esperar unos días
Si tienes sensibilidad al frío o al dulce que remite al retirar el estímulo, molestia leve al masticar o simplemente has visto una mancha oscura, no es una urgencia. Pide cita con normalidad, pero pídela: son las fases en que el tratamiento es más sencillo y más barato.
¿Por qué se pica una muela?
Una muela se pica porque las bacterias de la placa fermentan en los azúcares y almidones que comes y producen ácidos que disuelven el mineral del esmalte. Ese proceso se llama desmineralización, y repetido durante meses acaba perforando la superficie y creando la cavidad que llamamos caries.
No es una cuestión de mala suerte ni de tener «dientes débiles» sin más. Intervienen cuatro factores a la vez, y hacen falta todos: bacterias, azúcares, un diente susceptible y tiempo. Quitar cualquiera de los tres primeros rompe la cadena, y el cuarto es el que decide si el daño se queda en una mancha o llega al nervio.

La frecuencia importa más que la cantidad
Cada vez que comes algo con azúcares, el pH de la boca baja y el esmalte empieza a perder mineral. La saliva tarda entre veinte y sesenta minutos en neutralizar esos ácidos y devolver el equilibrio, y durante ese rato el diente está desprotegido.
Si comes tres veces al día, el esmalte pasa por tres ataques ácidos y tiene tiempo de sobra para recuperarse entre ellos. Si picoteas seis o siete veces, aunque sean cantidades pequeñas, la boca vive en fase ácida buena parte de la jornada y la remineralización nunca llega a completarse. Una porción de dulce en la comida hace menos daño que tres caramelos repartidos por la tarde.
Ahí entran también las bebidas azucaradas bebidas a sorbos durante horas, que es probablemente el hábito más dañino de todos.
Los otros factores que suman
La higiene deficiente deja la placa acumulada, y sin placa no hay ácidos. La saliva escasa, por medicación, por respirar por la boca o por deshidratación, elimina el sistema natural de lavado y neutralización. Las fisuras y grietas en el esmalte dan a las bacterias un refugio donde el cepillo no llega. Y los empastes antiguos con filtración permiten que la caries reaparezca por debajo, sin que se vea nada por fuera.
Lo desarrollamos con más detalle en el artículo sobre qué son las caries y cómo se producen.
Por qué las muelas se pican más que otros dientes
No es casualidad que casi siempre sea una muela y no un incisivo. Los molares reúnen tres condiciones que los convierten en el punto débil de la boca.
Su superficie tiene surcos y fisuras. La cara de masticación de un molar no es lisa: está formada por cúspides y depresiones profundas donde se acumulan restos y placa. Algunas de esas fisuras son más estrechas que una cerda de cepillo, así que sencillamente no se pueden limpiar por fuera.
Están al fondo. El acceso con el cepillo es peor, la visibilidad es mala y la cara trasera del último molar no tiene diente vecino, con lo que casi nadie la limpia. Es una de las zonas donde más caries aparecen.
Soportan toda la carga masticatoria. Son los dientes que trituran, así que acumulan microfracturas del esmalte con los años, y esas grietas son puerta de entrada.
A eso se suma el caso particular de las muelas del juicio. Cuando erupcionan solo en parte o quedan en mala posición, resulta prácticamente imposible limpiarlas bien, y con frecuencia acaban picándose ellas y picando también la muela vecina, que es lo que más problemas genera.
En niños ocurre algo parecido con los molares de leche, y por eso existen los selladores de fisuras, que rellenan esos surcos y evitan que la placa se instale ahí.
¿Cómo sé si tengo una muela picada?
El primer signo suele ser la sensibilidad al frío o al dulce que aparece en un punto concreto y desaparece al retirar el estímulo. Después llegan las molestias al masticar, y el dolor espontáneo solo aparece cuando la caries ya está cerca del nervio. Es decir, cuando duele de verdad, el proceso lleva tiempo en marcha.
Esa es la parte incómoda de las caries: las fases iniciales no dan síntomas. Se detectan en una revisión o en una radiografía, no porque tú notes algo. Por eso mucha gente descubre que tiene tres caries en una revisión rutinaria sin haber sentido nunca nada.
Los síntomas según lo avanzada que esté
En fase inicial no hay síntoma alguno. Puede haber una mancha blanca opaca, sin brillo, que la mayoría de la gente ni distingue.
Cuando la caries atraviesa el esmalte y llega a la dentina, empieza la sensibilidad. El frío, el calor y el dulce provocan una punzada breve que cede en segundos al retirar el estímulo. Es el momento en que casi todo el mundo empieza a notar algo, y también el momento en que el tratamiento sigue siendo un empaste sencillo.
Con la caries profunda, el dolor se alarga. La punzada ya no cede en segundos, dura minutos, y aparece también al masticar. Puede haber restos de comida que se quedan atrapados y molestan hasta que los retiras.
Cuando alcanza la pulpa, el dolor se vuelve espontáneo: aparece sin estímulo, empeora por la noche y no responde bien al analgésico. Ahí ya hablamos de endodoncia.
Y hay una fase que engaña: cuando el nervio muere, el dolor desaparece de golpe. Muchos pacientes interpretan que se ha curado. Lo que ha pasado es que la pulpa se ha necrosado, y la infección seguirá su camino hacia el hueso hasta dar la cara como flemón.
De la mancha blanca a la extracción
| Fase | Qué notas | Qué se ve | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Inicial | Nada. Es completamente silenciosa | Mancha blanca opaca, sin brillo | REVERSIBLEFlúor e higiene. El esmalte puede remineralizarse |
| Esmalte perforado | Punzada breve al frío o al dulce, cede en segundos | Mancha oscura o pequeño agujero | UNA SESIÓNEmpaste |
| Dentina profunda | Dolor de minutos y molestia al masticar. La comida se queda atrapada | Cavidad visible | SUBE DE NIVELEmpaste amplio o incrustación |
| Pulpa afectada | Dolor espontáneo, peor por la noche, resiste al analgésico | Cavidad amplia | VARIAS SESIONESEndodoncia y después reconstrucción o corona |
| Nervio necrosado | El dolor desaparece de golpe. No es curación | Diente oscurecido, a veces fístula en la encía | RIESGO DE PERDERLAEndodoncia, o extracción si no es recuperable |
La diferencia entre la segunda fila y la cuarta suele ser cuestión de meses. En qué punto llegas depende de cuándo pides cita.

Los signos que puedes ver
Una mancha oscura, marrón o negra en la superficie de masticación es lo más evidente, aunque no todas las manchas son caries: algunas son solo pigmentación de los surcos.
Un agujero visible o una zona donde la comida se queda atrapada sistemáticamente.
Mal sabor o mal aliento localizado, por la descomposición de restos dentro de la cavidad.
Y las caries que empiezan entre dientes, que son las más frecuentes en molares, no se ven de ninguna manera. Solo aparecen en la radiografía, y esa es la razón por la que la revisión anual incluye placas aunque no notes nada.
¿Qué pasa si no la trato?
La caries sigue avanzando hacia el interior del diente hasta alcanzar la pulpa, donde están el nervio y los vasos sanguíneos. Cuando llega ahí, la infección se propaga por el conducto de la raíz hasta el hueso, y aparece el absceso, lo que conocemos como flemón.
Es un recorrido de meses o años, no de días, y ese es precisamente el problema: como no hay urgencia aparente, se aplaza. Pero cada fase que avanza multiplica el tiempo de tratamiento, el coste y las molestias, y en el último tramo ya no hablamos de arreglar el diente sino de si se puede salvar.
Lo que se va perdiendo por el camino:
La estructura del diente. Cuanto más avanza la caries, menos tejido sano queda. Un empaste pequeño mantiene el diente prácticamente íntegro; una reconstrucción amplia lo debilita, y a partir de cierto punto hace falta una corona para que no se fracture al masticar.
La vitalidad de la pulpa. Mientras el nervio está vivo, el diente conserva sensibilidad y capacidad de respuesta. Tras una endodoncia sigue funcionando perfectamente, pero se vuelve más frágil y necesita protección.
La pieza entera. Cuando la destrucción alcanza por debajo del margen de la encía o la raíz se fractura, ya no hay reconstrucción posible. Toca extraer.
Lo que viene después de perder la muela:
Aquí está la consecuencia que casi nadie anticipa. Al extraer la pieza, el hueso que sujetaba la raíz deja de recibir estímulo y empieza a reabsorberse. Los estudios sobre alvéolos sin reponer describen pérdidas medias cercanas a 3,8 mm de anchura en los primeros seis meses.
Además, la masticación se desplaza al lado contrario y lo sobrecarga, los dientes vecinos se inclinan hacia el hueco y el antagonista de la arcada opuesta empieza a extruirse, es decir, a salirse buscando contacto. En pocos años se altera la mordida completa.
Reponer la pieza con un implante frena la reabsorción, pero cuanto más se demora, más complejo resulta el tratamiento, hasta el punto de necesitar un injerto óseo previo. Lo explicamos en qué hacer cuando falta hueso para un implante.
El escalón intermedio: el flemón
Antes de llegar a la extracción suele aparecer la infección. La pulpa necrosada se convierte en un foco bacteriano que busca salida a través del hueso, y ahí aparecen la hinchazón, el dolor intenso y a veces la fiebre. Es la fase que lleva a urgencias de madrugada, y la que exige antibiótico, drenaje y después resolver el diente. Lo desarrollamos en qué es un flemón y por qué aparece.
La misma muela, tres momentos distintos
Lo que cuesta esperar
Las tres columnas describen la misma caries en la misma muela. Lo único que cambia es cuándo se trata.
Preguntas frecuentes
¿Se puede curar una muela picada sin ir al dentista?
No. Una vez que la caries ha perforado el esmalte, el tejido perdido no se regenera y el proceso solo avanza. Los enjuagues y los analgésicos alivian el dolor durante un rato, pero no detienen la caries. La única fase que revierte es la mancha blanca inicial, con flúor y aplicada por un profesional.
Me duele la muela pero no puedo ir hasta dentro de unos días, ¿qué hago?
Toma el analgésico que uses habitualmente si no tienes contraindicación, aplica frío por fuera en tandas de quince minutos, enjuágate con agua tibia y sal y come blando por el lado contrario. Duerme con la cabeza elevada, porque al tumbarte aumenta la presión y el dolor. Nunca metas nada dentro del agujero.
¿Me van a quitar la muela?
En la mayoría de los casos no. La extracción es la última opción y solo se plantea cuando la destrucción llega por debajo de la encía o la raíz está fracturada. Lo habitual es resolverlo con un empaste, una incrustación o una endodoncia, según lo avanzada que esté.
¿Por qué ha dejado de dolerme si tengo un agujero enorme?
Porque el nervio ha muerto. La desaparición súbita del dolor en una caries profunda indica necrosis pulpar, no curación. La infección sigue avanzando hacia el hueso y acabará dando la cara como flemón, normalmente en el peor momento posible.
¿Duele que te arreglen una muela picada?
No, se trabaja con anestesia local y no notarás dolor durante el procedimiento. Si la ansiedad es lo que te frena más que el dolor, existe la sedación consciente intravenosa, que te permite pasar por el tratamiento en un estado de calma profunda sin recordar prácticamente nada.
¿Puedo empastar una muela sin que me pongan anestesia?
En caries muy superficiales a veces es posible, porque el esmalte no tiene terminaciones nerviosas. En cuanto la caries alcanza la dentina, la anestesia es lo indicado para que el tratamiento resulte cómodo. Coméntalo en la consulta y se valora tu caso.
¿Cuánto cuesta arreglar una muela picada?
Depende directamente de la fase en que esté. Un empaste es el tratamiento más sencillo y económico; una endodoncia con corona multiplica varias veces ese importe, y una extracción con implante posterior se sitúa en otro orden. En la primera visita te damos el presupuesto cerrado tras valorar el diente con una radiografía.

Directora de Instituto Dental Parque. Graduada en Odontología por la Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia. Nº colegiada: 02000348