Contenido actualizado en septiembre de 2026. Revisado por la Dra. María Henares Ruescas, nº colegiada 02000348. Datos sobre pH intraoral durante el sueño contrastados con el estudio de la Universidad de Otago sobre respiración bucal nocturna.
Lo esencial en cuatro datos
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01 5,5 El umbral crítico Por debajo de ese pH el esmalte empieza a desmineralizarse. Una boca sana se mantiene entre 6,8 y 7,4. |
02 Boca seca La señal más fiable Despertarse con sequedad es el indicio más claro, y el que casi todo el mundo resuelve con un vaso de agua y olvida. |
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03 En niños Cambia la cara La respiración bucal crónica durante el crecimiento altera el paladar, la mordida y la forma del rostro. |
04 Es el síntoma No el problema La causa casi siempre está en la nariz, no en la boca: obstrucción nasal, rinitis, vegetaciones o tabique desviado. |
Dormir con la boca abierta reseca la cavidad oral y reduce la protección que la saliva ejerce sobre los dientes durante la noche. Sin ese escudo natural, el pH de la boca baja, el esmalte se desmineraliza con más facilidad y aumenta el riesgo de caries, gingivitis y mal aliento. No es un hábito inofensivo: es la señal de que algo no funciona bien en tu respiración nasal.
La mayoría de la gente lo descubre por la sensación de boca seca al despertar, que se resuelve con un vaso de agua y se olvida. Pero el problema sigue ahí cada noche, y sus efectos se acumulan. En adultos se traduce en caries recurrentes, sensibilidad y halitosis. En niños va más allá, porque la respiración bucal mantenida durante los años de crecimiento altera el desarrollo del paladar y de la mandíbula.
¿Es malo dormir con la boca abierta?
Sí, y el daño no viene del aire sino de lo que deja de hacer la saliva. Durante el sueño la producción salival baja de forma natural, y si además respiras por la boca, el flujo de aire evapora la poca que queda. El resultado es una cavidad oral seca durante seis u ocho horas seguidas, todas las noches.
La saliva no es agua. Es un fluido con funciones concretas y todas se pierden cuando falta.
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01
Regula el pH Neutraliza los ácidos que producen las bacterias y evita que el medio se vuelva agresivo para el esmalte. |
02
Remineraliza el diente Aporta calcio, fosfato y flúor, que reponen el mineral que el esmalte va perdiendo a lo largo del día. |
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03
Controla las bacterias Contiene enzimas con acción antibacteriana y antifúngica, y arrastra los restos y las bacterias sueltas. |
04
Lubrica los tejidos Protege la mucosa, la lengua y las encías del roce continuo y de la deshidratación nocturna. |
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Sin saliva durante la noche Más placa, más ácido y menos capacidad de reparación, seis u ocho horas seguidas, todas las noches. |
1/3 de tu vida |
Sin esas cuatro funciones, la boca pasa la noche en un estado que favorece justo lo contrario de lo que queremos: más placa, más ácido y menos capacidad de reparación.
Lo que notas por la mañana
La sequedad es el signo evidente, pero hay otros que se pasan por alto. Los labios agrietados, la lengua áspera o pegada al paladar, la sensación de garganta irritada y el mal aliento marcado al despertar. También es frecuente notar los dientes más sensibles al primer sorbo de agua fría.
Si te reconoces en varios de estos puntos de forma habitual, no es casualidad ni un mal día: es el patrón de un respirador bucal nocturno.
Por qué importa que sea todas las noches
Un episodio aislado no tiene consecuencias. El problema es la repetición. Estamos hablando de un tercio de tu vida con la boca en condiciones desfavorables, y ese tipo de exposición mantenida es la que acaba produciendo caries en personas con buena higiene, que es una de las situaciones que más desconciertan en consulta.
¿Por qué respiras por la boca al dormir?
Porque la nariz no está dejando pasar suficiente aire. La respiración bucal casi nunca es un hábito aislado: es la forma que tiene el cuerpo de compensar una vía nasal obstruida, total o parcialmente. Por eso tratar la boca sin averiguar qué pasa en la nariz no resuelve nada.
La nariz hace tres cosas que la boca no puede hacer: filtra las partículas del aire, lo calienta hasta la temperatura corporal y lo humidifica antes de que llegue a los pulmones. Cuando respiras por la boca, el aire llega crudo, y además atraviesa la cavidad oral evaporando la saliva a su paso.
De dónde viene y a quién corresponde
| Causa | Qué la caracteriza | Quién lo trata |
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| Rinitis alérgica | Muy frecuente e infradiagnosticada. Los ácaros están presentes todo el año, no solo en primavera | ALERGÓLOGO |
| Congestión nasal crónica | Sinusitis mantenida o resfriados que se alargan más de lo normal | OTORRINO |
| Tabique nasal desviado | Causa estructural. No se corrige con medicación | OTORRINO |
| Vegetaciones o adenoides | La causa más frecuente en niños. Suele ir con ronquido y sueño inquieto | OTORRINO INFANTIL |
| Pólipos o cornetes hipertrofiados | Obstrucción mecánica del paso del aire | OTORRINO |
| Apnea obstructiva del sueño | Ronquidos fuertes, pausas respiratorias y somnolencia durante el día | UNIDAD DEL SUEÑO |
| Hábito sin obstrucción | La vía nasal está libre pero el patrón respiratorio se quedó de la infancia | TERAPIA MIOFUNCIONAL |
| Postura al dormir | Boca arriba, la mandíbula y la lengua caen hacia atrás por gravedad | CORREGIBLE EN CASA |
El dentista trata las consecuencias en la boca, pero la causa suele estar en la vía nasal y corresponde a otro especialista.
Las causas más habituales
La congestión nasal crónica es la primera sospecha, y puede deberse a rinitis alérgica, a una sinusitis mantenida o simplemente a un resfriado que se alarga.
La rinitis alérgica merece la mención aparte porque es muy frecuente y muy infradiagnosticada. Los ácaros del polvo doméstico están presentes todo el año, así que no solo afecta en primavera, y muchas personas conviven con una obstrucción nasal leve sin relacionarla con nada.
El tabique nasal desviado es una causa estructural. No se corrige con medicación y requiere valoración del otorrino, que decidirá si hay indicación quirúrgica.
Las vegetaciones o adenoides son la causa más frecuente en niños. Son tejido linfoide en la parte posterior de la nariz que, cuando crece en exceso, bloquea el paso del aire. Suelen ir acompañadas de ronquido y de sueño inquieto.
Los pólipos nasales y la hipertrofia de los cornetes obstruyen de forma mecánica y también son competencia del otorrino.
La apnea obstructiva del sueño funciona en las dos direcciones: la respiración bucal la favorece, y a su vez quien la padece abre la boca buscando aire. Si hay ronquidos fuertes, pausas respiratorias y somnolencia durante el día, es el cuadro que hay que descartar primero.
Y la que se pasa por alto
A veces la vía nasal está libre y aun así se respira por la boca. Ocurre cuando el hábito se instauró en la infancia por una obstrucción que ya se resolvió, pero el patrón respiratorio se quedó. En esos casos la solución no es médica sino de reeducación, con terapia miofuncional.
También influye la postura al dormir. Boca arriba, la mandíbula y la lengua caen hacia atrás por gravedad y facilitan que la boca se abra.
Qué le pasa a tu boca mientras duermes
El pH de la boca baja y el esmalte empieza a perder mineral. Una cavidad oral sana se mantiene en un pH de entre 6,8 y 7,4, y el esmalte comienza a desmineralizarse por debajo de 5,5. Cuando respiras por la boca durante toda la noche, el flujo de aire evapora la saliva y ese equilibrio se rompe.
Un estudio de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, midió el pH intraoral durante el sueño comparando a personas que respiran por la nariz con personas que lo hacen por la boca. En los respiradores bucales el pH medio fue significativamente más bajo, y el valor mínimo registrado en uno de los participantes llegó a 3,6, una cifra propia de un medio muy ácido.
Conviene precisar ese dato, porque circula mal explicado en bastantes sitios: 3,6 no es lo que le ocurre a todo el que duerme con la boca abierta, es el registro más bajo que se detectó en el estudio. Lo relevante no es esa cifra concreta sino el patrón: quien respira por la boca pasa la noche con un pH más ácido y durante más tiempo por debajo del umbral de desmineralización.
Por qué el tiempo importa tanto
Después de comer, el pH de la boca también baja, pero la saliva lo neutraliza en veinte o sesenta minutos y el esmalte recupera mineral. Es un ciclo de ataque y reparación que el cuerpo gestiona sin problema.
Por la noche ese ciclo no existe. No hay comida, pero tampoco hay saliva suficiente para restaurar el equilibrio, así que el esmalte permanece en un medio desfavorable durante horas seguidas sin ninguna fase de recuperación.
Ahí está la explicación de algo que desconcierta en consulta: pacientes con buena higiene, que se cepillan bien y no abusan del azúcar, y que sin embargo desarrollan caries de forma recurrente. En bastantes de esos casos el factor que faltaba por identificar era la respiración bucal nocturna.
El pH de tu boca durante la noche
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3,6 Mínimo registrado |
5,5 Empieza el daño |
6,8 – 7,4 Boca sana |
Entre 6,8 y 7,4
Es el rango neutro de una cavidad oral sana. La saliva lo mantiene estable a lo largo del día.
Por debajo de 5,5
El esmalte empieza a perder mineral. Tras una comida esto ocurre durante minutos; respirando por la boca, durante horas.
El dato de 3,6
Fue el valor más bajo registrado en un participante del estudio de la Universidad de Otago, no la media de los respiradores bucales. Lo relevante no es esa cifra concreta, sino que el pH se mantiene por debajo del umbral durante más tiempo.
Dónde aparecen primero las lesiones
Las zonas más expuestas al flujo de aire son las que más sufren, y no es casualidad que coincidan con los dientes anteriores superiores, sobre todo en su cara externa. Es donde primero se detecta la desmineralización, con ese aspecto blanquecino y sin brillo, y donde aparece antes la sensibilidad al frío.

Problemas que provoca a largo plazo
Las consecuencias van más allá de la boca seca al despertar, y aparecen de forma progresiva. Ninguna es inmediata: lo que las produce es la repetición noche tras noche durante meses o años.
Caries recurrentes. Es la más frecuente y la que primero lleva a consulta. Con el pH por debajo del umbral durante horas y sin saliva que remineralice, el esmalte pierde mineral sin reponerlo. Las lesiones aparecen sobre todo en la cara externa de los incisivos superiores, que es la zona más expuesta al paso del aire. Es el mecanismo de la caries en su versión más silenciosa, porque no depende de la dieta.
Sensibilidad dental. Al adelgazarse el esmalte queda expuesta la dentina, que está atravesada por túbulos conectados al nervio. De ahí la punzada al tomar algo frío, que muchos pacientes notan justo por la mañana y atribuyen a otra cosa.
Gingivitis. La mucosa seca es más vulnerable y la placa se adhiere con más facilidad sin el arrastre de la saliva. El resultado es una encía inflamada que sangra al cepillarse, y que si nadie la trata puede evolucionar a enfermedad periodontal.
Halitosis. El mal aliento matutino lo tiene todo el mundo, pero en un respirador bucal es marcado y persistente. Sin saliva, las bacterias anaerobias proliferan y producen compuestos de azufre volátiles, que son los responsables del olor.
Ronquido. La respiración bucal y el ronquido se alimentan mutuamente. El aire pasa por una vía parcialmente obstruida, los tejidos blandos de la garganta vibran, y la sequedad que eso genera irrita e inflama aún más el tejido.
Bruxismo agravado. No lo causa, pero lo empeora. Si ya aprietas los dientes por la noche, la sequedad y la tensión muscular añadida aumentan el desgaste del esmalte y la sensibilidad. En esos casos la férula de descarga protege el diente mientras se resuelve la causa respiratoria.
Dolor de garganta al despertar. El aire llega sin filtrar, sin calentar y sin humidificar, así que irrita la mucosa faríngea. Es más acusado en invierno y en ambientes secos.
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La más frecuente Caries recurrentes Con el pH bajo durante horas y sin saliva que remineralice, el esmalte pierde mineral sin reponerlo. Aparecen sobre todo en la cara externa de los incisivos superiores. |
Se nota al despertar Sensibilidad dental Al adelgazarse el esmalte queda expuesta la dentina, atravesada por túbulos conectados al nervio. De ahí la punzada con el frío. |
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Puede ir a más Gingivitis La mucosa seca es más vulnerable y la placa se adhiere mejor sin el arrastre de la saliva. La encía se inflama y sangra al cepillarse. |
Lo notan los demás Halitosis marcada Sin saliva, las bacterias anaerobias proliferan y producen compuestos de azufre volátiles, responsables del olor. |
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Se retroalimenta Ronquido Los tejidos blandos de la garganta vibran al paso del aire, y la sequedad que eso genera los irrita e inflama aún más. |
No lo causa, lo empeora Bruxismo agravado Si ya aprietas los dientes por la noche, la sequedad y la tensión añadida aumentan el desgaste del esmalte y la sensibilidad. |
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Peor en invierno Dolor de garganta El aire llega sin filtrar, sin calentar y sin humidificar, así que irrita la mucosa faríngea noche tras noche. |
Se nota de día Peor calidad de sueño La respiración nasal oxigena mejor, así que se duerme peor aunque se duerman las horas. Cansancio al levantarse y somnolencia a media tarde. |
Y el descanso, que se nota durante el día
La respiración nasal es más eficiente que la bucal en términos de oxigenación, así que un sueño con la boca abierta es un sueño de peor calidad aunque duermas las horas suficientes. Cansancio al levantarse, somnolencia a media tarde y dificultad para concentrarse son quejas habituales en quien lleva años respirando por la boca sin saberlo.
En niños es distinto: afecta al desarrollo facial
En un adulto la respiración bucal daña los dientes; en un niño, además, modifica cómo crece la cara. Durante la infancia los huesos maxilares están en formación y la posición de la lengua es lo que guía ese crecimiento. En reposo, la lengua debe apoyarse contra el paladar y actuar como molde, ensanchándolo de forma natural.
Cuando un niño respira por la boca, la lengua desciende al suelo de la cavidad oral y ese estímulo desaparece. El paladar deja de recibir presión desde dentro mientras los músculos de la mejilla siguen empujando desde fuera, y el resultado es un maxilar más estrecho y más alto de lo que debería.

Qué se observa cuando el patrón se mantiene
El paladar ojival, estrecho y de bóveda alta, con menos espacio para que los dientes definitivos erupcionen alineados. Es la causa de bastantes apiñamientos que después requieren ortodoncia.
La mordida cruzada o abierta, porque las arcadas dejan de encajar correctamente entre sí.
El patrón facial alargado, con el tercio inferior de la cara más largo de lo proporcionado, labios entreabiertos en reposo y menor definición del mentón.
La postura adelantada de la cabeza, que el niño adopta de forma inconsciente para facilitar el paso del aire.
Para padres
Seis señales que conviene observar
Ninguna es concluyente por sí sola. Si reconoces dos o más de forma habitual, merece la pena una valoración, empezando por descartar una obstrucción nasal.
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01 |
Duerme con la boca abierta Compruébalo cuando esté dormido, no cuando esté despierto. |
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02 |
Ronca o tiene el sueño inquieto Sobre todo si se mueve mucho o cambia de postura constantemente. |
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03 |
Labios entreabiertos en reposo Durante el día, viendo la televisión o concentrado en algo. |
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04 |
Ojeras marcadas y cara cansada Consecuencia de un descanso de mala calidad mantenido en el tiempo. |
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05 |
Se despierta con la boca seca O pide agua por la noche de forma habitual. |
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06 |
Voz nasal o nariz siempre tapada Señal de obstrucción nasal mantenida, no de un resfriado puntual. |
Cuándo revisar
La primera valoración de ortodoncia se recomienda hacia los seis o siete años, cuando erupcionan los primeros molares e incisivos definitivos. No para poner aparato, sino para comprobar que el crecimiento va bien encaminado.
Por qué importa la edad
Aquí está el motivo por el que esta sección existe. Cuanto antes se detecte, más sencillo es corregirlo, porque se puede aprovechar el propio crecimiento del niño. Un maxilar en formación responde a la expansión con aparatología relativamente simple; el mismo caso en un adulto, con el hueso ya consolidado, requiere tratamientos bastante más complejos.
La recomendación habitual es una primera valoración de ortodoncia hacia los seis o siete años, cuando empiezan a erupcionar los primeros molares e incisivos definitivos. No para poner aparato, sino para comprobar que el crecimiento va bien encaminado.
El orden correcto de actuación
Primero hay que resolver la causa respiratoria, que suele ser competencia del otorrino: vegetaciones, rinitis o cualquier obstrucción. Tratar solo lo dental sin liberar la vía nasal no funciona, porque el niño seguirá respirando por la boca y el patrón volverá.
Después, o en paralelo, se aborda lo dental. Expansión del maxilar si hace falta, guía del crecimiento y, en su momento, la ortodoncia que corresponda. Puedes ver cómo lo planteamos en ortodoncia estética.
Y en muchos casos se suma terapia miofuncional, que reeduca la posición de la lengua y el patrón respiratorio. Sin ese paso, el hábito puede persistir aunque la obstrucción esté resuelta.
¿Cómo dejar de dormir con la boca abierta?
Tratando la causa. Si hay una obstrucción nasal, ninguna medida en casa va a resolver el problema de fondo, porque el cuerpo seguirá buscando aire por donde pueda. Lo primero es averiguar por qué no pasa aire por la nariz, y eso corresponde al otorrino.
Dicho esto, hay medidas que ayudan mientras tanto y que, en los casos en que el hábito persiste sin obstrucción, pueden ser suficientes.
Duerme de lado. Boca arriba, la mandíbula y la lengua caen hacia atrás por gravedad y facilitan que la boca se abra. De lado, con una almohada de altura media que mantenga la cabeza alineada con la columna, el efecto es el contrario.
Cuida la humedad del dormitorio. Un ambiente muy seco reseca todavía más las mucosas. Un humidificador ayuda, sobre todo en invierno con la calefacción encendida.
Trata las alergias si las tienes. Si la causa es una rinitis alérgica, lo que de verdad cambia el cuadro es controlarla. Aspirar el colchón, fundas antiácaros y seguir el tratamiento que paute el alergólogo.
Revisa el alcohol y los sedantes antes de dormir. Relajan la musculatura de la vía aérea superior y aumentan la obstrucción durante el sueño. Es uno de los factores que más se pasa por alto.
Deja el tabaco. Irrita e inflama la mucosa nasal y respiratoria, lo que empeora la obstrucción. Sus efectos en la boca los detallamos en el efecto del tabaco sobre los dientes.
Ten agua a mano. No resuelve nada, pero alivia la sequedad si te despiertas.
Y sobre la terapia miofuncional
Cuando la vía nasal está libre y el hábito persiste, existen ejercicios específicos que reeducan la posición de la lengua y el patrón respiratorio. Los dirige un logopeda o un fisioterapeuta especializado, y en niños suelen combinarse con el tratamiento de ortodoncia.
No es algo que se pueda improvisar con vídeos de internet: requiere una valoración previa y un programa adaptado.
Circula por ahí
Lo que no funciona, y lo que puede ser peligroso
Sellar la boca con esparadrapo o cintas
Es una moda extendida en redes y la más delicada de todas. Sin haber valorado antes la vía nasal puede comprometer la respiración, sobre todo si existe una apnea sin diagnosticar. Nunca antes de un diagnóstico.
Dormir con la ventana abierta
No tiene ningún efecto sobre la permeabilidad nasal. El problema no es la cantidad de aire de la habitación, sino que la nariz no lo deja pasar.
Quitar las alfombras por el polvo
Tiene sentido si hay alergia a los ácaros confirmada, dentro de un plan completo de control ambiental. Por sí solo no corrige nada.
Beber más agua durante el día
Alivia la sensación de sequedad, pero no actúa sobre la causa ni evita que el pH baje durante la noche.
Tiras nasales adhesivas
Pueden aliviar de forma puntual abriendo las alas de la nariz, pero no sustituyen al diagnóstico ni resuelven una obstrucción interna.
Mientras tanto, protege los dientes
Aunque tardes en resolver la causa, puedes limitar el daño. Cepillado con pasta con flúor dos veces al día, con especial atención al cepillado de la noche. Colutorios con flúor si tu dentista lo indica, mejor que los que llevan alcohol, que resecan más. Y revisiones más frecuentes, porque las lesiones iniciales de esmalte todavía se pueden remineralizar si se detectan a tiempo.
¿A quién debo acudir?
Depende de qué quieras resolver. La causa está casi siempre en la vía nasal, así que el punto de partida suele ser el otorrinolaringólogo, que puede explorar la nariz y determinar si hay una obstrucción y de qué tipo. Si sospechas rinitis alérgica, el alergólogo es quien identifica a qué reaccionas y pauta el tratamiento.
Cuando hay ronquidos fuertes, pausas respiratorias durante la noche o somnolencia marcada durante el día, el circuito es otro: una unidad del sueño, a la que se accede normalmente a través del médico de familia.
Qué hace el dentista en todo esto
El dentista no trata la obstrucción nasal, pero sí todo lo que la respiración bucal deja a su paso. Detecta las lesiones iniciales de esmalte cuando todavía son reversibles, trata las caries y la gingivitis, valora si hay desgaste por bruxismo asociado y, en niños, identifica las alteraciones del crecimiento maxilar en la fase en que aún se pueden guiar.
De hecho, en bastantes casos es el dentista quien detecta el problema. El patrón de caries en la cara externa de los incisivos superiores, la sequedad de la mucosa y el paladar estrecho en un niño son signos que se ven en una revisión rutinaria y que el paciente no había relacionado con nada.
Lo razonable es hacer las dos cosas. Tratar la causa con el especialista correspondiente y controlar las consecuencias en la clínica dental, sin esperar a que una cosa termine para empezar la otra.
Preguntas frecuentes
¿Es malo dormir con la boca abierta?
Sí. Reseca la cavidad oral y reduce la protección que la saliva ejerce sobre los dientes durante toda la noche. Sin ella, el pH baja, el esmalte se desmineraliza con más facilidad y aumenta el riesgo de caries, gingivitis y mal aliento. Además suele indicar que la respiración nasal no funciona bien.
¿Por qué me despierto con la boca seca?
Porque has pasado la noche respirando por la boca y el flujo de aire ha evaporado la saliva. La causa casi siempre está en la nariz: congestión, rinitis alérgica, tabique desviado o vegetaciones. La sequedad es el síntoma, no el problema.
¿Dormir con la boca abierta produce caries?
Favorece su aparición. Sin saliva, el pH se mantiene por debajo del umbral de desmineralización durante horas y sin fases de recuperación, así que el esmalte pierde mineral sin reponerlo. Es una de las causas de caries recurrentes en personas con buena higiene.
¿Cómo puedo dejar de dormir con la boca abierta?
Tratando la causa, que suele ser una obstrucción nasal y corresponde al otorrino. Mientras tanto ayuda dormir de lado en lugar de boca arriba, mantener el dormitorio con algo de humedad, controlar las alergias si las tienes y evitar el alcohol antes de acostarte.
¿Es peligroso taparse la boca con cinta para dormir?
Puede serlo si no se ha valorado antes la vía nasal. Si existe una apnea sin diagnosticar o una obstrucción importante, sellar la boca compromete la respiración. Es una práctica extendida en redes sociales que no debería hacerse sin un diagnóstico previo.
Mi hijo duerme con la boca abierta, ¿es preocupante?
Conviene valorarlo. En niños la respiración bucal mantenida altera el desarrollo del paladar y de la mandíbula, porque la lengua deja de actuar como molde durante el crecimiento. Puede derivar en paladar estrecho, mordida cruzada y apiñamiento. Cuanto antes se detecte, más sencillo es corregirlo.
¿Roncar y dormir con la boca abierta es lo mismo?
No, aunque van juntos con frecuencia. El ronquido se produce por la vibración de los tejidos blandos al paso del aire por una vía parcialmente obstruida, y esa misma obstrucción es la que lleva a abrir la boca. Se retroalimentan, pero no son la misma cosa.
¿A qué especialista debo acudir?
Al otorrino para identificar y tratar la causa nasal, y al alergólogo si se sospecha rinitis alérgica. Si hay ronquidos fuertes con pausas respiratorias, a una unidad del sueño. El dentista trata las consecuencias en la boca y, en niños, valora cómo está afectando al crecimiento del maxilar.
Fuentes consultadas
1. Universidad de Otago, Nueva Zelanda. Estudio sobre pH intraoral durante el sueño en respiradores bucales y nasales. El valor de 3,6 corresponde al registro mínimo individual, no a la media del grupo.
2. Literatura odontológica sobre respiración bucal y desarrollo craneofacial: papel de la lengua en la conformación del paladar, paladar ojival, mordida cruzada y patrón facial alargado en el respirador bucal infantil.
Las ilustraciones de este artículo son representaciones generadas con inteligencia artificial con fines divulgativos y no reproducen casos clínicos reales. Este contenido no sustituye al diagnóstico presencial. Si sospechas una obstrucción nasal o un trastorno del sueño, consulta con el especialista correspondiente.

Directora de Instituto Dental Parque. Graduada en Odontología por la Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia. Nº colegiada: 02000348